miércoles, 25 de mayo de 2011

El torneo Olimpico de Fútbol Atlanta 96

El torneo olímpico de fútbol siempre fue el hijo ilegítimo del mundial FIFA, una competición marginada y relegada al ostracismo que no obstante también ha ocupado su lugar dentro del planeta fútbol. En este trabajo nos centraremos en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, aquellos que estuvieron de nuevo marcados por un atentado terrorista y donde los habitantes del estado de Georgia demostraron tener tantas ganas de pasar a la historia como su paisano mas ilustre,el farmaceutico Jonh Pemberton que tuvo la genial iniciativa de inventar la Coca Cola. Fueron los juegos del marketing y la venta masiva de derechos televisivos, con una puesta en escena espectacular y con el atleta Michael Johnson como gran protagonista del acontecimiento gracias a su record mundial en los doscientos metros lisos. El fútbol como siempre en los juegos fue relegado a un segundo plano, alguna de las subsedes del campeonato ya contaba con la experiencia de la organización del campeonato mundial, al público de Orlando, Washintong o Miami fue mas difícil conectarlo para seguir el torneo de un deporte que no terminaba de conseguir el seguimiento que se esperaba tras la copa del mundo del 94.

Brasil, Argentina y España partían como grandes favoritas para hacerse con el oro olímpico, los argentinos dirigidos por Daniel Passarela contaban con un conjunto de jóvenes estrellas como Hernán Crespo, Claudio López o Ariel Ortega, futbolistas que serían vitales poco tiempo después en la selección absoluta, por primera vez en la historia de los juegos la Fifa y el Coi permitieron la inclusión de futbolistas mayores de 23 años, era un avance para intentar dotar al torneo de un mayor atractivo, un avance pequeño ya que la máxima organización del fútbol mundial jamás permitiría que el fútbol olímpico hiciese sombra al mundial. En el caso de Argentina acudieron Chamot, el "cholo" Simeone y Sensini, la federación brasileña se decantó por Aldair, Bebeto y Rivaldo, mientras tanto Javier Clemente decidió no incluir en el equipo internacionales senior y dar la oportunidad a los jugadores que habían formado la selección sub 21 que poco tiempo antes se había proclamado subcampeona de europa de la categoría en una final a cuatro disputada en el estadio olímpico de Montjuit. Lo cierto es que España acudió con un gran equipo, liderados por Raúl e Iván de la Peña que habían originado una ardua discusión en los medios de comunicación al no ser incluidos en la convocatoria que disputó la eurocopa de Inglaterra. A parte de las dos estrellas mencionadas los hispanos contaban con jugadores de la talla de Fernando Morientes, Oscar García, Gaizka Mendieta o Aitor Karanka, un equipo de excelentes peloteros que prometía defender con honor el oro olímpico ganado cuatro años antes en Barcelona.

España no hizo una buena primera fase, jugó mal frente a Arabia Saudí a la que ganó con un solitario tanto a diez minutos del final y mucho peor contra la Francia de Claude Makelele y Wiltord en un partido en el que consiguió un empate que a la postre sería fundamental, en ambos enfrentamientos el protagonista fue un chico de Sabadell que ya llevaba muchos años jugando en primera, Óscar García, ni Raúl ni De la Peña parecían especialmente motivados en este evento, Raúl bautizado ya en toda una estrella en el Madrid y con la mente puesta en el ambicioso proyecto que Fabio Capello preparaba para el club blanco y el cántabro convertido ya en uno de los jugadores con mas proyección de un Barca que iniciaba un nuevo ciclo tras la marcha de Johan Cruyff. Tampoco Clemente estaba contento con nada de lo que sucedía, al de Barakaldo no le gustaba el formato de los juegos, no le agradaba el clima y para colmo no le permitían fumar en los estadios, el seleccionador contestaba con sarcasmo a las preguntas de los informadores norteamericanos y llegó a manifestar, " Es mejor que nos eliminen" o..." Llevo tres meses sin vacaciones". Todo este clima influyó en el equipo y a punto estuvo de costarle la eliminación. Ante Australia en el tercer partido España tuvo mucha suerte y contó también con la calidad de Raúl que esta vez si estuvo a la altura, primero se adelantaron los de las antípodas con dos goles de Vidmar (aquel futbolista que jugó en el Tenerife) en el primer cuarto de hora, España se había encontrado con un problema de dificil solución gracias a su desidia y su falta de interés, antes del descanso Raúl rescató su zurda y acortó distancias con un lanzamiento de falta magistral, con toda la segunda mitad por jugarse parecía que España iba a tenerlo fácil y conseguiría sin problemas ese gol que necesitaba para clasificarse, el gol no llegaría hasta que el encuentro agonizaba, fue Santi Denia el autor del empate que definitivamente clasificaba a España y evitaba el ridículo, Clemente suspiraba aunque en sus declaraciones afirmara que se quería marchar, todavía tuvo tiempo España de darle la vuelta al luminoso y terminar ganando a los australianos merced a un tanto de Iván de la Peña.

En esos cuartos de final en los que estaría España el rival a batir sería la selección argentina, la albiceleste como ya hemos dicho tenía un equipo de estrellas que ya triunfaban en el fútbol europeo como Gustavo López o Simeone que se sumaban a emergentes futbolistas que todavía actuaban en sudamérica pero que tardarían poco tiempo en cruzar el charco. En la primera fase derrotaron sin demasiada brillantez a Túnez y Estados unidos y empataron frente a la selección portuguesa que también se clasificó a los cuartos de final. En el otro lado del cuadro estaba la espectacular Brasil, hablar de la canarinha en estos juegos nos obliga a deteneros en un hombre, Ronaldo Luís Nazario de Lima, Ronaldinho en estos tiempos, el jugador del PSV vivió durante la disputa del campeonato uno de los momentos cumbre de su carrera, su fichaje por el Fútbol Club Barcelona. Ronaldinho fue autor de un gol de bellísima factura ante Hungría y marcó también en la victoria contra Nigeria que permitió a Brasil obtener su billete para los cuartos de final maquillando su derrota inicial ante Japón, en la canarinha decíamos que jugaba alguna de las máximas figuras mundiales del fútbol en ese momento, se decía que la alineación brasileña costaba por lo menos 15.000 millones de pesetas teniendo en cuenta que el Barca terminaba de pagar 2.500 por Ronaldo, compartían equipo Juninho, Ronaldinho, Rivaldo, Bebeto, Roberto Carlos o Dida.

No quiero aburrir al lector con una crónica de resultados, por eso nombraré a continuación una serie de nombres que participaron en aquel campeonato, alguno con mas suerte que otros, S. Jo ( Aquel futbolista nipón que causó una revolución en el Valladolid y que se evaporó tras los primeros encuentros), Peixe, Beto o Vidigal en Portugal, Pagliuca, Nesta o Cannavaro en la gran decepción del campeonato Italia, Campos y Luís García en México o S. Koffour en Ghana, sin duda una lista de grandes futbolistas que pisaron los Estados Unidos en aquel verano del 96, uno que no llegó a disputar los juegos pero sin embargo no olvidará aquellas fechas fue Christian Panucci, el italiano se lesionó en vísperas del comienzo del campeonato, el 17 de Julio de 1996 un vuelo de la TWA despegaba del aeropuerto de Nueva York, pocos minutos después estallaba en el aire con el resultado de 228 muertos, el defensa italiano perdió el avión y con ello salvó su vida y su prometedora carrera.
En cuartos de final Argentina humilló a España por cuatro goles a cero, Brasil ganó facilmente a Ghana mientras que Portugal se deshizo de Francia en la prorroga gracias a un tanto de Calado, la otra semifinalista saldría del enfrentamiento entre México y Nigeria, no habíamos hablado todavía de las águilas verdes, prefería reservarle un lugar de privilegio en este artículo a la selección que terminó colgándose la medalla de oro en el cuello,a Nigeria la dirigía un técnico holandés Jo Bonfrere pero lo mejor del equipo no estaba en el banquillo sino en el terreno de juego, Dosu, Babayaro, Taribo West, Uche, Obaraku, Oliseh, Ikpeba, Okocha, Kanú, Babangida y Amokachi fue la alineación el día que la selección africana jugaba su primera final olímpica ante la selección argentina, un equipo que en aquel verano hizo de la velocidad y el contraataque su mejor arma, vamos por partes. Nigeria dio el primer campanazo al apartar a Brasil de la final, le venció por cuatro goles a tres en la semifinal en un encuentro increíble, uno de los mejores que se recuerdan en el fútbol olímpico,Brasil ganaba al término de la primera parte por tres goles a uno, se cumplía el pronóstico y estaba mas cercana la ansiada final contra argentina, Nigeria había demostrado hasta el momento ser un conjunto peligroso pero de una gran endeblez defensiva ante el juego brasileño, pero a falta de doce minutos comenzó a construirse el milagro nigeriano, Ikpeba acortaba distancias y le daba emoción al choque, 3-2 y todavía con minutos por delante, en el 44 Kanú hacía uno de esos goles que solo un futbolista de su categoría puede firmar en un momento como ese , se revolvía en el área pequeña para batir a Dida y establecer el empate, la celebración del jugador recién firmado por el Inter es de las que se recuerdan en VHS, en la prórroga nuevamente Kanú conseguía marcar y ahí se terminaron las cosas, el gol de oro mandaba directamente a Brasil para casa, bueno, no exactamente, le obligó a jugar la final de consolación frente a Portugal a la que goleó por 5-0, pequeño consuelo para Brasil que vivió el bronce con una gran sensación de derrota y decepción, mas si cabe porque no pudo disputar la final ante su eterno rival.
Argentina se presentó en la final como gran favorita, todo el mundo achacaba la victoria nigeriana de semifinales a un golpe de suerte que no volverían a encontrar jugandose el oro olímpico. Claudio López y Crespo dieron la alternativa a Argentina en dos ocasiones, el empate de Amokachi parecía que nos llevaría a la prórroga, entre gambeta y regate se perdía Ariel Ortega y aguantaba Nigeria cuando en el último minuto llegó la jugada clave de los juegos, falta en el lado izquierdo del ataque nigeriano, el esférico se cuelga al área argentina y la defensa albiceleste intenta jugar al fuera de juego, tal es la desincronización que Amunike se queda solo y bate de disparo raso a Cavallero, 3-2 en el marcador y locura nigeriana en el estadio de Athens, un tanto dudoso por la posible posición de fuera de juego de Amunike, pero un gol que tuvo su peso en oro, la medalla que se colgaron 22 heroes que llevaron a Nigeria a lo mas alto del olimpo y permitió soñar a millones de aficionados del continente negro con el relevo de clases en el fútbol. Medalla de oro para Nigeria, la plata fue de Argentina y Brasil se conformó con el bronce.

No hay comentarios:

Publicar un comentario